SER RESPONSABLE…!

He recibido bastantes mensajes de correo preguntándome por qué tengo mi blog tan abandonado. Hace unos días se los había anticipado, entre los constantes viajes a  Venezuela y un proyecto que estoy adelantando me queda muy poco tiempo, sin embargo también les prometí que jamás iba a abandonar mi blog ya que este blog es mi pequeño aporte a la vida y mi agradecimiento a Dios por todas las cosas maravillosas que ha puesto en mi vida y lo seguiré manteniendo indefinidamente y siempre con aportes que realmente puedan ayudar a mejorar la vida de las personas que me leen.

EL VALOR DE LA RESPONSABILIDAD.

Responsabilidad (Del latín respondere: Responder.)

Responsable. (Del latín responsum. Que responde.)

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

Este valor está muy ligado a la madurez en la persona. Toda vez que la sociedad, en muchas ocasiones, no privilegia el comportamiento responsable como del todo deseable; mejor aún, se propone la responsabilidad de manera relativa: por ejemplo: cumplir con las obligaciones materiales del hogar, pero ser irresponsable moralmente, de vez en cuando, para salir de la rutina (infidelidad conyugal). Es sólo un paradigma de los múltiples que podrían argumentarse.

La responsabilidad es una actitud/acción constante que vela por la conservación/cumplimiento de los derechos, obligaciones, consideraciones para con las personas y relaciones diversas adquiridas en sociedad. De modo que la responsabilidad como valor indica que la persona es plenamente consciente de su área de influencia y relaciones contractuales acordadas, es decir, el deberse a otros en pro de su bienestar. El valor es interpretado básicamente desde dos enfoques o perspectivas:

La responsabilidad,  como consciencia de los propios actos, como deber.

Ser responsable,  como mantener una obligación “voluntaria”, estar a cargo de…

Este valor, soportado en otros valores importantes (lealtad, perseverancia…) es fundamental su rescate y reafirmación en la medida que, muchas de las problemáticas conyugales, familiares y sociales en general, parten de una actitud irresponsable y facilista de la vida. Cabría preguntarse aquí si actos como: el maltrato infantil general, la infidelidad, el robo, el abuso de drogas, la prostitución, la violencia…no constituyen actos irresponsables contra los cuales las diversas instituciones luchan día a día.

La responsabilidad también presupone un grado serio de compromiso, con las personas u organismos con los que se establecen relaciones interpersonales y sociales diversas. Compromiso que requiere de lealtad, sinceridad, cumplimiento, para que las relaciones y procesos fluyan en buen término.

Este valor debiera, además, ser indicativo de crecimiento personal (madurez), lo cual indicaría que una persona cuenta con prioridades determinadas en su hogar/vida, que le permiten cumplir satisfactoriamente con los pactos y acuerdos establecidos en su cotidianidad.

La responsabilidad está muy vinculada con la dignidad que se otorga a los demás, se reconoce en los otros, puesto que, quien no valora a sus semejantes, a las instituciones, no respeta o poco le importa su bienestar.

ENSEÑAR LA RESPONSABILIDAD A LOS ADULTOS 

  •  Los valores en los adultos generalmente son instrumentados, reafirmados mediante la difusión hecha en los diversos estamentos, organizaciones donde interactúan o desempeñan labores específicas.
  • Deben mantenerse capacitaciones en las instituciones acerca de la influencia de la responsabilidad en las siguientes áreas: familiar, laboral, personal, comunitaria, social, espiritual, entre otras.
  • La disciplina y la responsabilidad que no se han adquirido en la juventud, no son valores fáciles desarrollarlos en la vida adulta, por la consistencia y resistencia de costumbres inadecuadas o desorganizadas. Sin embargo, la determinación por mejorar y la implementación de comportamientos, que poco a poco se pueden incorporar en la vida cotidiana ayudarán mucho a la persona a ser responsable de lo que está haciendo, por sencillo que sea. Por ejemplo: cuidar de la salud, evitando paulatinamente alimentos que hacendado al organismo (responsabilidad personal)
  • La responsabilidad moral delante de Dios y el compromiso adquirido con un grupo o familia, son importantes para un desarrollo como personas sanas y maduras. Esto es motivado por el deseo de cambio que surge de ser conciente de los errores cometidos en el pasado, incluso en el presente, desde el rol que se venga desempeñando.
  • Desde la posición de poder que manejemos, enseñémosle a los adultos que todo acto tiene una consecuencia que repercutirá para bien o para mal en un presente y futuro, de lo cual ningún ser humano está exento; miles de hijos abandonados en las calles evidencian la irresponsabilidad de personas que nunca desearon el cambio en su vida.
  • Las instituciones no deben bajar la guardia con respecto a las jornadas de sensibilización en pro de la calidad de vida de sus empleados. En dichos talleres y metodologías diversas utilizadas, los valores deben ser un eje central, no dando un énfasis exclusivo a los valores corporativos, sino a los valores para la vida en general.

BENEFICIOS DE LA RESPONSABILIDAD PARA EL ADULTO 

 La posibilidad de reencauzar la vida, a partir de los errores cometidos día a día, y que evidencian irresponsabilidad en ciertos comportamientos (agresión, maltrato, abandono, indiferencia…)

  • Capacidad de brindar felicidad y protección a quienes le rodean como familia/hogar, cumpliendo con las necesidades básicas y disfrutando del lado bueno de la vida.
  • Construcción de un ambiente de trabajo y social de mayor confianza, porque la persona cumple con su rol esperado en beneficio del bienestar social.
  • Relación más armónica y agradable con Dios, puesto que la responsabilidad moral es acorde con los designios divinos de justicia, perdón, equidad, entre otros.
  • Vivencia del respeto y la tolerancia, valores estrechamente ligados e implicados con los mismos actos responsables de vida.

Adulto Maduro vs. Adulto Inmaduro

El Adulto Maduro:

  •  Controla adecuadamente su vida emocional, lo que le permite afrontar los problemas con mayor  serenidad y seguridad que en las etapas anteriores.
  • Se adapta por completo a la vida social y cultural.
  • Forma su propia familia.
  • Ejerce plenamente su actividad profesional, cívica y cultural. Es la etapa de mayor rendimiento en la actividad.
  • Es capaz de reconocer y valorar sus propias posibilidades y limitaciones.

Esto lo hace sentirse  con capacidad para realizar unas cosas e incapaz para otras. Condición básica para una conducta eficaz. Normalmente tiene una percepción correcta de la realidad (objetividad), lo cual lo capacita para comportarse con mayor eficacia y sentido de responsabilidad.

El Adulto Inmaduro:

  •  Es contradictorio en su comportamiento (incoherente) y no controla sus reacciones emocionales.
  • No percibe la realidad tal como ésta es (falta de objetividad).
  • Menos consciente, responsable y tolerante (falla en el trabajo).
  • No se adapta adecuadamente a la vida social (inadaptado).
 Reynaldo Álvares Millán.
Consultor Gerencial.
rhalvares@gmail.com.
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Acerca de Reynaldo Alvares Millan

Profesional que aplica coaching a aquellas personas que quieren realizar un cambio en su vida a través de su propio desarrollo personal positivo, que siempre comienza a nivel interno y sea capaz de conseguir sus objetivos al hacerse consciente de sus creencias, sus valores y su entorno.
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